¿Se puede ser tan ridículo?


No hay grandeza en la cursilería ni en la ridiculez, por mucho que se quiera emular a un Martin Luther King (que sí lo era). Las palabras grandes en bocas del ridículo tienen el mérito de conseguir ponerte la carne de gallina de vergüenza, no más, ¡qué cosas!.
He aquí un ejemplo:

2 comentarios:

  1. La grandeza Reina aquí, en tus palabras. Las suyas, efectivamente son para algo más que sonrojarse. :de

    :ii

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  2. Bueno, bueno, :p, molesta un poco, sobre todo cuando ves la diferencia y seriedad en la lucha que había cuando estas palabras fueron dichas (las de Martin Luther King), y lo que hay bajo estas palabras cuando ahora son utilizadas.
    Esta mala utilización es lo que creo que desgasta a estas grandes figuras, como un Martin Luther King, o un Gandhi. Esta gente hace, para mi forma de ver, que cuando hables de esta gente, te des cuenta que van perdiendo su significado.

    Los demagógicos se los van cargando, ¿o no? :c
    En fin, veo que estamos de acuerdo :2z
    :g

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