El exótico Hotel Marigold



¡Qué divertida! Cada vez más me gustan las películas de "viejitos". ¿por qué será?

¿Se puede ser tan ridículo?


No hay grandeza en la cursilería ni en la ridiculez, por mucho que se quiera emular a un Martin Luther King (que sí lo era). Las palabras grandes en bocas del ridículo tienen el mérito de conseguir ponerte la carne de gallina de vergüenza, no más, ¡qué cosas!.
He aquí un ejemplo:

La revuelta egipcia desde el desgarro.


Este video es tan bonito que pensé que sería fantástico tenerlo en español, así que, entre que me enviaron la letra de Alejandría; Ambar que lo ha traducido; Susana (que es poeta) que le ha dado el visto bueno al texto traducido, y yo que he puesto los subtítulos en el lugar exacto de las frases que vamos escuchando ... Tras todo ese largo recorrido, aquí está acompañado, con unas preciosas imágenes y música, la voz del poeta: